El exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González. (Europa Press/Alberto Ortega)
Noticia publicada en EL CONFIDENCIAL>
La Audiencia Nacional rechaza su petición ante los recelos de la defensa de la agente que avisa sobre su presencia reiterada «en programas de televisión» y «el riesgo de filtración de actuaciones»
El abogado de la presunta víctima del ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, Jorge Piedrafita, ha tratado de personarse -sin suerte- en otros procesos judiciales abiertos contra mandos acusados de delitos de agresión sexual. Como indica un escrito al que ha tenido acceso El Confidencial ha intentado que se le acepte como acusación popular en al menos un caso más, en manos de la Audiencia Nacional, y lo ha hecho en nombre de la Asociación Defensa Integral de las Víctimas de Delito (ADIV). Su iniciativa ya ha sido rechazada por el instructor.
La reclamación de Piedrafita ha sido recibida con los mismos recelos que ya ha evidenciado en su contra el propio exDAO José Ángel González que le ha acusado en distintos escritos de buscar exposición mediática e incluso ha insinuado que busca filtrar el contenido de las diligencias. Algo parecido alegaron ahora otras partes frente a sus intentos de personación.
El abogado de la defensa de la agente del caso de la Audiencia Nacional, en el que se investiga a un comisario de la Policía Nacional acusado de acosar y abusar de una subordinada en la embajada española en la India. Asegura que Piedrafita «viene compareciendo de manera reiterada en programas de televisión». «Más allá del posible, cuando menos hipotético, conflicto de interés entre aquel asunto y el presente procedimiento, el riesgo de filtración de actuaciones de esta causa, tales como la declaración de la querellante, del querellado, de testigos y prueba documental que aún no haya aparecido en prensa, resulta absolutamente inasumible para esta acusación particular».
El juez Francisco de Jorge ha tenido en cuenta la argumentación de la agente de Policía y ha rechazado la personación apelando, además, a que la existencia de una multitud de partes personadas puede favorecer una «revictimización» de la presunta víctima. Fuentes cercanas a Piedrafita precisan que la solicitud de personación no fue personal del letrado sino que procedía de ADIVE, presente en multitud de causas «con muy pocos recursos». Unas son conocidas y otras menos. Destacan que gracias a la acción de la asociación se han conseguido muchas cosas «buenas».
La faceta mediática de Piedrafita está levantando ampollas. El propio DAO reclamó hace unos días que se le prohíba «hacer manifestaciones públicas sobre el caso». Se quejó de la divulgación del contenido de la instrucción por parte de quienes intervienen en el procedimiento y alertó de que es contraria al carácter reservado de la instrucción y critica sus contínuas apariciones en programas de televisión.
Recelos
Según la defensa del DAO, «desde que se filtró la querella en los medios de comunicación hace ya más de un mes», el letrado de la parte contraria ha efectuado más de cuarenta intervenciones públicas relativas al contenido de esta y del audio aportado. La conducta se ha intensificado -dice- más si cabe tras las comparecencias judiciales.
«Ha comparecido en más de una decena de medios de comunicación, empezando en la puerta de los Juzgados desde la terminación de la práctica de las diligencias practicadas ese día apenas cinco minutos después de la notificación del auto denegando la orden de protección solicitada -relatando lo sucedido en sede judicial, realizando valoraciones interesadas sobre el contenido de las mismas- y continuando de forma seguida en diferentes medios durante las siguientes 24 horas», lanzaba.
La defensa de la agente de la embajada de La India destacaba ahora que la acción popular «no puede convertirse en un mecanismo de expansión estratégica de presencia procesal en causas sensibles o de relevancia pública, ni en un instrumento de proyección ajeno al interés general que constitucionalmente la legitima»